La Fundación Pathways de Jeremie Frimpong ofrece una segunda oportunidad a los jugadores descartados
Frederik Hvillum
.jpg)
Jeremie Frimpong fundó la Pathways Foundation para los jugadores que el fútbol olvidó: aquellos que lo dieron todo por el deporte y acabaron siendo descartados. Ahora, dos de ellos vienen a Copenhague.
Jeremie Frimpong creció en una casa con seis hermanos. Compartir era lo normal. Cuando llegó a ser futbolista profesional, ese instinto encontró un objetivo mucho mayor.
Los amigos de su entorno que no lo lograron fueron la razón por la que fundó Pathways Foundation. Gente a la que llama hermanos. Jugadores que pusieron todo su esfuerzo en el fútbol y que, al terminar su etapa, no tenían un camino claro que seguir.
Pathways está pensada para jugadores de entre 15 y 22 años que salen del fútbol de élite sin saber qué hacer después. La fundación ofrece apoyo en salud mental, orientación profesional y experiencia laboral real en sectores como la tecnología, las finanzas y la música. El objetivo es sencillo: ayudarles a construir una vida estable.
"Tuve la suerte de llegar y pensé que debía hacer algo para ayudar a mis amigos. Así es como empezó la idea".
"Veo a cualquier futbolista como parte de mi familia del fútbol. Solo quiero ayudar donde pueda", dice Frimpong.
Qué pasa después del sistema
El problema que aborda Pathways es muy concreto. No se trata de jugadores que nunca estuvieron cerca de la cima, sino de los que estuvieron a punto de lograrlo. Chicos que pasaron años en academias de élite, que lo dieron todo y que construyeron su identidad en torno al fútbol, para luego ser descartados.
.jpg)
Estar dentro del sistema durante años y, de repente, verse fuera, es algo que desorienta. Es difícil de explicar para quien no lo ha vivido. A menos que otro club te fiche rápido, toda esa estructura desaparece de un día para otro.
"Si no fuera futbolista ahora mismo, estaría perdido. No sabría qué hacer. Por eso es tan útil tener a gente con experiencia en diferentes sectores que pueda guiar a los jugadores jóvenes", explica el internacional neerlandés.
La salud mental es clave en todo esto. Para Frimpong, entrenar la mente es tan importante como entrenar el cuerpo. Y es muy directo con este tema.
"Igual que entrenamos el cuerpo, tenemos que entrenar la mente. A veces sufrimos una lesión física. Del mismo modo, podemos sufrir una lesión mental si pasa algo que rompe nuestro ritmo. En ese momento, hay que hacer rehabilitación", afirma.
Es una visión que comparten los profesionales del sector. La coach de mentalidad Ana Lameiras trabaja con jugadores de todos los niveles en su consultoría Creative Minds. Para ella, la parte mental no es un extra, sino parte de la base. Su enfoque para trabajar la resiliencia empieza mucho antes de que aparezca una crisis.
El valor de la visibilidad
Jeremie Frimpong nació y creció en los Países Bajos, donde empezó a jugar. Pasó por la academia del Manchester City y luego por el Celtic, donde una cesión se convirtió en algo mucho más grande. Después llegó al Bayer Leverkusen, donde creció como jugador y como persona. Hoy juega en el Liverpool.
Frimpong estaba en la academia del City cuando Neil Lennon fue a buscarlo para una cesión. Ese movimiento lo cambió todo, pero solo ocurrió porque Lennon pudo verle jugar.
"El fútbol depende de lo que ves. Ser visible y que el mundo pueda ver tu talento puede marcar la diferencia entre jugar a nivel local o ser profesional", comenta.
Aquí es donde Veo conecta con el trabajo de Pathways. Veo graba partidos y entrenamientos en clubes que antes no tenían imágenes de sus jugadores. Los entrenadores pueden revisar las sesiones y los ojeadores pueden ver a jugadores a los que nunca habrían conocido en persona. Además, los propios jugadores pueden analizarse para entender qué hacen bien y qué deben mejorar.
De joven, Frimpong pasaba horas pateando el balón contra una pared. Controlar, pasar, controlar de nuevo. Era un desarrollo que nadie veía desde fuera. Él sabe lo que es esforzarse sin que nadie se dé cuenta.
.jpg)
"Por fuera, la gente pensaría que simplemente estaba ganando. Pero en realidad, estaba dedicando muchísimo tiempo a mejorar", recuerda.
Rumbo a Copenhague
Zachary McConnell y Hugo Vemba, de la Pathways Foundation, visitarán la sede de Veo en Copenhague durante tres días este mes. Verán cómo funciona una empresa tecnológica por dentro: cómo empezó, cómo se toman las decisiones y cómo es el día a día.
"Espero que tengan una perspectiva nueva. Ir a otro país y conocer una empresa como Veo... quiero que miren atrás y piensen que fue una experiencia genial", dice Frimpong.
Tiene claro lo que quiere que aprendan.
"Quiero que vean cómo funciona un negocio como Veo. Cómo empezó y cómo podrían manejarse ellos si estuvieran en una empresa así".
La ambición de Frimpong con Pathways es clara: ayudar a todos los jugadores jóvenes que pueda. La mayoría de los profesionales vienen de clubes humildes. Invertir en esos clubes mejora el nivel de todos los chicos que pasan por ellos.
Aprendió a compartir desde pequeño, y es un hábito que no ha perdido.
.jpg)
.png)
.png)
